La Cuina del DO
lunes, abril 9th, 2012 | Barcelona, Hoteles, Restaurantes
La crisis no hace prisioneros y los restaurantes no son ajenos a ella. Unos cuantos, grandes y pequeños, han caído los últimos meses en Barcelona. Aun así, otros, y no pocos, valientes y sin complejos, se lanzan al ruedo con nuevas propuestas. Se une al grupo La Cuina del DO, en el sótano del coqueto y novísimo Hotel DO, en un edificio de mediados del siglo XIX, conveniente y convincentemente remodelado.
El Hotel DO ha apostado fuerte. Singularidad en el emplazamiento, con todo un 5 estrellas en la histórica y animada Plaça Reial, y en el plano gastronómico, con los fichajes de Sergio Ruiz (Neri y la estrellada Enoteca) y Pere Moreno (Bistronou), que buscan la fórmula del éxito en un estilo moderno, buen producto -de proximidad en la medida de lo posible- y un alejamiento de los menús de tópicos a través de cierto toque de autor(es) en sus conceptos culinarios.
Bajamos la escalera y nos adentramos en la sala de La Cuina del DO. Cuidado interiorismo -Lázaro Rosa Violán no para-, techos altos y abovedados, ambiente íntimo, acogedor, y nuestra mesa, cómoda, discreta, en el rincón del fondo. Recibimiento elegante y cordial, acudiendo a las necesidades del sediento con una invitación -¡que cunda el ejemplo!- a una copa de cava y otra de agua.
Pedimos el menú degustación y llegan los snacks, que darán claras pistas de que el DO no quiere tener un restaurante cualquiera. Divertida remolacha nitro rellena de un sedoso fragmento de anchoa de Santoña; crujiente canapé de aguacate con quicos; excelente mozzarella de la finca Mas Reixagó -en Olost, propiedad de la familia Grau, al igual que el DO-; pequeño donut -¿de nabo? ¿apio?- de denominación ibérica gracias al caldo de jamón y a su especial espolvoreado; y el fin de fiesta de los aperitivos, a cargo de una especie de maguro temaki, un cornete de obulato de alga nori relleno de atún en tartar y cremoso de mojito; y para nota, una bulliniana y cristalina coca de escalivada con todo el sabor de las brasas.
Apenas recuperados del shock del prometedor inicio, el llamado entrante sorpresa del chef consistió en sus particulares gulas, un divertido trampantojo, tan curioso e interesante como sabroso, del que prefiero no desvelar secretos. En este punto, las pistas iniciales son ahora algo más que una magnífica declaración de intenciones.
Segundo entrante para el bacalao confitado, terso, meloso, conjuntado con una aromática espuma de hinojo y una crema-gelatina de perejil.
Pasamos al carpaccio de gambas al natural, con un buen trabajo de declinación del crustáceo, especialmente en la densificación de su esencia en una textura que recordaba al hígado de rape, las patas en crujiente, y el aliño made in Adrià del caviar de aceite. Goloso.
Exhibición de producto en los pulpitos, fantásticos, compitiendo en ternura con una base de guisantes estofados, pelados y en un buen punto de cocción, aunque de menor exuberancia gustativa que los jóvenes cefalópodos.
Aunque para punto el del lenguado, atrevido, hecho lo justo para cerrar sus carnes y no dejar escapar ni uno de sus jugos. Completando el plato, acelgas, una parte de ellas esferificadas en combinación con una ligera salsa de ajo. De los mejores de la noche.
La carne del menú, lejos de las más habituales, ni cochinillos ni solomillos, una hamburguesa… y de pollo. Pero de Sr. Pollo de Pagés, jugosa, a lo tournedo rossini, con su foie y sus lascas de trufa negra. A todo esto, para los amantes de las salsas, buen pan de elaboración propia -atención al de bacon y olivas negras con unas simples gotitas del aceite de Mas Tarrés-.
La transición al mundo dulce corre a cargo del ligero de cítricos y granizado de gintonic, un espléndido prepostre que me recordó el espíritu roquiano. Agradabelemente ácido, cremoso, fresco, aromático…
Para acabar, el bizcocho -en este caso, mediante técnica de micro de Albert Adrià- con moscovado, salsifís, y un helado de leche condensada acertadamente menos dulce de lo que hacía presuponer el enunciado del plato.
El nivel mostrado toda la noche despertó curiosidad por los petit-fours. Y no defraudaron. Académico financier, ligero macaron de frambuesas con un toque de rosa, mini-crêpes de chocolate en formato espiral, unos refrescantes marshmallow de menta y la lúdica alquimia de la piruleta-nitro de vainilla, fresa y un toque de lima rallada, preparada íntegramente ante el comensal por Thomas Rossini -quien, por cierto, dirige con savoir-faire un espléndido servicio de sala-.
Pero es Semana Santa, ¡que no falten los buñuelos de Cuaresma! Rellenos de crema, en pequeño formato, inversamente proporcional a la satisfacción obtenida. Bestiales.
En una de las mejores cristalerías que he disfrutado en la ciudad, maridaje a copas del complejo coupage del untuoso Auzells 2010 de Tomàs Cusiné (Costers del Segre) -¡grandes sinergias con las gulas!-, la fresca acidez del Gramona Sauvignon Blanc 2011 (Penedès) y, desde el lenguado, la frutosidad y la madera elegante del todoterreno Costers del Gravet 2007 (Montsant). Para el repertorio dulce, copita de Dolç Mataró (Alella), puro higo confitado… ¡Bien por el sommelier!
Los 50 euros de la degustación (bebidas aparte), por un menú bien dimensionado, que no rehuye -más bien al contrario- las técnicas modernas, que mima el producto y respeta los sabores, parecen muy bien pagados. El equipo de sala -y la sala misma- colabora en la rotundidad del éxito.
En definitiva, una de las sorpresas de la temporada, un restaurante valiente en un hotel valiente.
Post written by Daniel Muro
4 Comments to La Cuina del DO
Interessantíssim…
S’agraeix la creació d’aquest tipus de propostes, sobretot amb els temps que corren…
El tindre en compte…
11 abril 2012
Molt interessant… jo aquesta setmana santa he descobert dos grans restaurant a l’Empordà: Empòrium (hotel – restaurant a Castelló d’Empúries) i Roser 2 (restaurant a l’Escala a vora el mar). Tots dos restaurants familiars, amb propostes molt interessant. El primer cuina creativa però continguda amb productes de l’Empordà, bona selecció de vins, el segon cuina marinera avançada amb bon tracte pel vi.
Si es va l’Empordà cal visitar-los a part de Miramar i Mas Pau.
Gràcies per les propostes, Albert!
Miramar i Mas Pau són un valor segur, prou coneguts i formen part d’aquests grans restaurants que has de visitar al menys un cop. Els altres dos no els coneixia, però en prenc bona nota.
Leave a comment
Search
Entradas recientes
Categorías
- Coctelerías (11)
- Delicatessen (3)
- General (5)
- Hoteles (80)
- Restaurantes (373)
- Barcelona (255)
- España (42)
- Resto de Catalunya (52)
- Resto del Mundo (24)
Enlaces
Archivos
- junio 2021 (1)
- abril 2021 (1)
- marzo 2020 (1)
- febrero 2020 (3)
- enero 2020 (2)
- diciembre 2019 (1)
- noviembre 2019 (1)
- octubre 2019 (2)
- septiembre 2019 (1)
- junio 2019 (3)
- mayo 2019 (3)
- abril 2019 (3)
- marzo 2019 (2)
- febrero 2019 (3)
- enero 2019 (2)
- diciembre 2018 (3)
- noviembre 2018 (2)
- octubre 2018 (2)
- septiembre 2018 (2)
- agosto 2018 (2)
- julio 2018 (3)
- junio 2018 (1)
- mayo 2018 (2)
- abril 2018 (3)
- marzo 2018 (4)
- febrero 2018 (2)
- enero 2018 (1)
- diciembre 2017 (1)
- noviembre 2017 (3)
- octubre 2017 (3)
- septiembre 2017 (4)
- agosto 2017 (3)
- junio 2017 (3)
- mayo 2017 (5)
- abril 2017 (2)
- marzo 2017 (1)
- febrero 2017 (5)
- enero 2017 (2)
- septiembre 2016 (6)
- agosto 2016 (3)
- julio 2016 (4)
- junio 2016 (2)
- mayo 2016 (2)
- abril 2016 (2)
- marzo 2016 (4)
- febrero 2016 (3)
- enero 2016 (1)
- diciembre 2015 (3)
- noviembre 2015 (1)
- octubre 2015 (4)
- septiembre 2015 (4)
- agosto 2015 (2)
- julio 2015 (2)
- junio 2015 (3)
- mayo 2015 (3)
- abril 2015 (1)
- febrero 2015 (1)
- enero 2015 (2)
- diciembre 2014 (3)
- noviembre 2014 (2)
- octubre 2014 (2)
- septiembre 2014 (4)
- agosto 2014 (3)
- julio 2014 (3)
- junio 2014 (1)
- mayo 2014 (2)
- abril 2014 (3)
- marzo 2014 (3)
- febrero 2014 (2)
- enero 2014 (2)
- diciembre 2013 (2)
- noviembre 2013 (2)
- agosto 2013 (4)
- julio 2013 (4)
- junio 2013 (1)
- mayo 2013 (2)
- abril 2013 (1)
- marzo 2013 (2)
- febrero 2013 (2)
- enero 2013 (3)
- diciembre 2012 (2)
- noviembre 2012 (3)
- octubre 2012 (2)
- septiembre 2012 (2)
- agosto 2012 (4)
- julio 2012 (4)
- junio 2012 (3)
- mayo 2012 (5)
- abril 2012 (4)
- marzo 2012 (3)
- febrero 2012 (2)
- enero 2012 (2)
- diciembre 2011 (1)
- noviembre 2011 (2)
- octubre 2011 (3)
- septiembre 2011 (3)
- agosto 2011 (3)
- julio 2011 (3)
- junio 2011 (4)
- mayo 2011 (5)
- abril 2011 (1)
- marzo 2011 (3)
- febrero 2011 (3)
- enero 2011 (4)
- diciembre 2010 (1)
- noviembre 2010 (4)
- octubre 2010 (4)
- septiembre 2010 (2)
- agosto 2010 (4)
- julio 2010 (3)
- junio 2010 (4)
- febrero 2010 (1)
- enero 2010 (4)
- diciembre 2009 (2)
- noviembre 2009 (2)
- octubre 2009 (4)
- septiembre 2009 (6)
- agosto 2009 (6)
- julio 2009 (5)
- junio 2009 (8)
- mayo 2009 (6)
- abril 2009 (6)
- marzo 2009 (8)
- febrero 2009 (5)
- enero 2009 (5)
- diciembre 2008 (3)
- noviembre 2008 (9)
- octubre 2008 (7)
- septiembre 2008 (5)
- agosto 2008 (2)
Últimos comentarios
- Daniel Muro - Coure [2020]
- Ricard Sampere Moner - Coure [2020]
- Daniel Muro - Topik [2019]
- Ricard Sampere Moner - Topik [2019]
- Daniel Muro - Taverna del Clínic [2019]
- Gerard - Taverna del Clínic [2019]
- Daniel Muro - La Mar Salada [2019]
- Pepa Lázaro - La Mar Salada [2019]
- Pepa Lázaro - La Mar Salada [2019]
- Daniel Muro - La Mar Salada [2019]

9 abril 2012